PROYECTOS · REFORMA INTEGRAL
Casa B
Una vivienda de los años 80 que había quedado obsoleta en distribución y materiales. Abrimos los espacios, ganamos luz natural y actualizamos por completo las instalaciones, conservando el carácter del barrio y la estructura original de la parcela.
Qué cambió, punto por punto.
Cuatro intervenciones ordenaron la casa: la envolvente, la zona de día, los baños y la terraza. Ninguna partió de cero
Una fachada renovada sin perder su carácter
Se mantiene la volumetría original, actualizando el revestimiento exterior con un aplacado ventilado que mejora el aislamiento térmico. La entrada se reordena para ganar un pequeño recibidor que antes no existía, marcando la transición entre calle y vivienda.
Cocina abierta al salón
La reforma elimina el muro que separaba cocina y salón, creando un único espacio diáfano orientado al jardín trasero. La cocina, en tono neutro con encimera de piedra sinterizada, se integra como una isla que también funciona como zona de desayuno informal.
Baños completos, de suelo a techo
Ambos baños se reforman por completo: bañera sustituida por ducha a ras de suelo, fontanería y electricidad renovadas, y revestimientos cerámicos de gran formato para minimizar juntas y facilitar el mantenimiento.
Una terraza que ahora se usa todo el año
Se cierra parcialmente la terraza existente con carpintería de aluminio con rotura de puente térmico, convirtiéndola en un porche cubierto utilizable en cualquier época, sin perder la conexión visual con el jardín.
Casa B demuestra que una reforma bien planteada puede transformar por completo la forma de vivir un espacio, sin necesidad de partir de cero.